lunes, 28 de enero de 2013
LOS PANFLETEROS DE SANTIAGO
El 29 de enero de 1960 fueron vil asesinados Los Panfleteros de Santiago en la tenebrosa carcel de La Cuarenta (LA 40).
Presidiarios, que fueron testigos de la matanza, han reseñado que Los Panfleteros de Santiago fueron ahorcados, electrocutados en silla electrica, y acuchillados.
Sus cadaveres fueron trasladados desde La 40 a lugares desconocidos y aun se ignora donde fueron sepultados estos valientes patriotas que se opusieron a la sangrienta satrapía de Trujillo.
En el libro CRIMENES CONTRA LA SEGURIDAD INTERIOR Y EXTERIOR DEL ESTADO DOMINICANO, de Editorial La Nacion, C. por A., Ciudad Trujillo. 1960, se recogen las declaraciones de algunos PANFLETEROS DE SANTIAGO, en los diferentes interrogatorios y juicios a que fueron sometidos. Ademas de los interrogatorios llevados a cabo por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM).
De esas declaraciones la de Enrique Almanzar Nuñez, Jose Camilo Disla Ramirez, Domingo Antonio Cepeda Cruz (A) Mingo, Miguel Mauricio Luna Estrella, demuestran claramente que los volantes fueron regados en Santiago el 16 DE DICIEMBRE DEL 1959.
Enrique Almanzar Nuñez, declaró que fue WENCESLAO MARCIAL GUILLEN GOMEZ (WEN), quien le entrego los volantes y "me propuso formar parte de un movimiento subersivo, que tenia como fin el derrocamiento del Gobierno.... y ...me entregó ademas 50 volantes...
Oportunamente iremos mostrando fotocopias de estas declaraciones.
!!!!! LOOR A LOS PANFLETEROS DE SANTIAGO !!!!!
PANFLETEROS ASESINADOS:
Wenceslao Marcial Guillen Gómez (Wen) Fundador de UGRI
Napoleón Sánchez Cabreja
Mariano García (Marién)
Luís Ramón Roque Peña (Papilín)
Víctor González Party
Pedro Jaime Tineo (Profesor)
Francisco Manuel González Party (Manolito)
Avelino Fernández Bisonó
Ramón Ulises Liz (Ule)
Herminio Espinal (Polanco)
José Armando Díaz Hernández (Chichí)
Antonio Rafael Díaz Hernández (Simón)
Manuel Ramón Liriano (Chino)
José Ramón Osorio (Monguito)
Enrique Perelló (Enriquito)
Luís Prud-Homme (El Negrito)
Henriech Johanne Stresse Cepeda (El Alemán)
Jorge Marín
Jorge Khoury
Guarino Jiminián
Pedro Montás
José Oliva Espertin (Chivirico)
Ramón Mejía
Julio Cesar Encarnación Casado
Rafael Castro Portorreal
Denzil Castro Portorreal
Porfirio Gómez
Rafael Noble
Eugenio Perdomo Ramírez
Pedro Fuentes
Gilberto Fuentes
Ucho Capri
Eusebio Villamán, desaparecido posteriormente
Manuel Fernández Florentino
José Contreras (Chepe)
Domingo Russo
Samuel Dincey Torres
José Camilo Disla
SOBREVIVIENTES:
Domingo Cepeda (Fallecido)
Pedro Francisco Sánchez Buerdier
Ramón Antonio Veras (Negro)
Francisco Benedicto Rodríguez (Frank)
Homero García (Fallecido)
Rafael Colón (Fellito) (El Analfabeto)
Regino Pepín
Manuel Armando Bueno Pérez (Fallecido)
Juan Rafael Fermín, Fello, (Fallecido)
Miguel Luna (Fallecido)
Homero Herrera Velásquez
http://lospanfleterosdesantiago.blogspot.com
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Wenceslao Guillén
lunes, 7 de enero de 2013
Hoy hace 53 años de la circulacion del "panfleto" contra Tujillo
.
José Rafael Colon, El Analfabeto, como le llamaran en La Cuarenta, famoso centro de tortura de la satrapía trujillista, afirma que un dia como hoy el 7 de Enero del 1960, se rego el volante contra Trujillo y al que despectivamente le llamaron "Panfleto".
Colon aun vive y reside en Pueblo Nuevo Santiago.... Narra Colon que ese volante fue repartido junto a Simon Diaz.
Fue detenido en Santiago el 20 enero del 1960, junto a los hermanos Simon y Chichi Diaz y llevado esa noche a La Cuarenta.
Colon salvo milagrosamente su vida, mientras Simon y Chichi Diaz fueron asesinados en La Cuarenta el 29 de enero del 1960.....
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jueves, 8 de marzo de 2012
Día Internacional de la Mujer
Día Internacional de la Mujer
Giannella Perdomo Pérez
Durante el proceso evolutivo de la humanidad, la mujer ha desempeñado roles de significativa importancia. La página oficial del Día Internacional de la Mujer, nos permite leer, entre otros datos: ¨ En el año 1917, y como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos; cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países¨.
El Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, (período 1997-2006), galardonado con el Premio Nóbel de la Paz, el 10 de diciembre del 2001, en su mensaje con motivo del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo del 2005, - conforme a la fuente de datos de las Naciones Unidas-, declaraba: ¨… En 1995 las mujeres se reunieron en Beijing y dieron un enorme paso hacia delante en nombre de la humanidad¨.
El Sr. Annan, también comenta: ¨ Desde entonces todos los estudios realizados nos han enseñado que no existe un instrumento de desarrollo más eficaz que la potenciación de la mujer¨.
En igual contexto, la Organización de las Naciones Unidas, reconociendo el valor de la mujer, expone: ¨Actualmente, uno de los principios rectores esenciales de la labor de las Naciones Unidas es que no puede hallarse una solución duradera a los problemas sociales, económicos y políticos más acuciantes de la sociedad sin la cabal participación y plena habilitación de las mujeres del mundo¨.
Sobre estos legajos, respecto a las recientes luchas de la mujer dominicana, por conquistar las libertades y sembrar el alba de nuestra democracia, podría enumerar un sinnúmero de las que bajo diferentes modalidades, lucharon unas, entregaron sus vidas las otras; las que permanecen casi anónimas, sin olvidar el papel de aquellas encerradas en las cruentas mazmorras de la cárcel o las que tomaron acciones de guerra en las trincheras de honor de Abril del 1965.
También existen otras mujeres, que desde el tranquilo ambiente de sus hogares, se convierten en grandes defensoras de las causas incorrectas; solidarias, compañeras! A ellas quiero saludar, de manera especial, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer! A Doña Colombia y a Doña Diana, vecinas de Santiago, que por su arrojo y valentía, burlaron la vigilancia continua de nuestro hogar y nos hicieron partícipes de sus ricas viandas y apetitosos manjares. Jamás olvidaré, aquella noche fría, el suculento platón que Doña Diana nos pasara por encima de la pared colindante entre ambas viviendas. Recuerdo de manera ¨espectacular¨ la yuca, blanca, hervida, con rueditas transparentes de cebolla, colocadas con esmero por encima de tantos huevos como éramos en casa; el vaho de los alimentos despedía aromas de mucho amor. Esa noche, además de la congoja y vergüenza vividas ante ese regalo –nadie jamás nos envió comidas-, atragantados, sin hacer comentarios, tuvimos una agradable cena.
Con Doña Colombia la vivencia se torna diferente. Conversando con mi madre, en los alrededores del vecindario, se enteró que mi hermana pequeña, Elia Celeste, -aduciendo lo que ella creía por la falta de su padre-, estaba desganada, con muy poco apetito, situación que a ella le preocupaba. Este maternal comentario bastó para que Doña Colombia, cada día, sin que pueda precisar el tiempo, - de igual modo a como lo hacía Doña Diana-, sobre el borde superior limítrofe que separaba nuestras casas, en bandejas finamente vestidas, recibíamos su exquisita y suculenta comida, en considerables cantidades servidas, que a tales efectos, mi hermano y yo disfrutábamos de las mismas.
Para concluir estas observaciones, es preciso citar: ¨ El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer.
Para aquellas mujeres de Santiago que nos brindaron apoyo, extendieron sus manos en gestos solidarios, mi galardón de gratitud! Gracias a tantas como ellas, una vez más podemos conmemorar, cada 8 de Marzo, esta festividad universal.
giannellaperdomo@hotmail.com
Giannella Perdomo Pérez
Durante el proceso evolutivo de la humanidad, la mujer ha desempeñado roles de significativa importancia. La página oficial del Día Internacional de la Mujer, nos permite leer, entre otros datos: ¨ En el año 1917, y como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos; cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países¨.
El Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, (período 1997-2006), galardonado con el Premio Nóbel de la Paz, el 10 de diciembre del 2001, en su mensaje con motivo del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo del 2005, - conforme a la fuente de datos de las Naciones Unidas-, declaraba: ¨… En 1995 las mujeres se reunieron en Beijing y dieron un enorme paso hacia delante en nombre de la humanidad¨.
El Sr. Annan, también comenta: ¨ Desde entonces todos los estudios realizados nos han enseñado que no existe un instrumento de desarrollo más eficaz que la potenciación de la mujer¨.
En igual contexto, la Organización de las Naciones Unidas, reconociendo el valor de la mujer, expone: ¨Actualmente, uno de los principios rectores esenciales de la labor de las Naciones Unidas es que no puede hallarse una solución duradera a los problemas sociales, económicos y políticos más acuciantes de la sociedad sin la cabal participación y plena habilitación de las mujeres del mundo¨.
Sobre estos legajos, respecto a las recientes luchas de la mujer dominicana, por conquistar las libertades y sembrar el alba de nuestra democracia, podría enumerar un sinnúmero de las que bajo diferentes modalidades, lucharon unas, entregaron sus vidas las otras; las que permanecen casi anónimas, sin olvidar el papel de aquellas encerradas en las cruentas mazmorras de la cárcel o las que tomaron acciones de guerra en las trincheras de honor de Abril del 1965.
También existen otras mujeres, que desde el tranquilo ambiente de sus hogares, se convierten en grandes defensoras de las causas incorrectas; solidarias, compañeras! A ellas quiero saludar, de manera especial, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer! A Doña Colombia y a Doña Diana, vecinas de Santiago, que por su arrojo y valentía, burlaron la vigilancia continua de nuestro hogar y nos hicieron partícipes de sus ricas viandas y apetitosos manjares. Jamás olvidaré, aquella noche fría, el suculento platón que Doña Diana nos pasara por encima de la pared colindante entre ambas viviendas. Recuerdo de manera ¨espectacular¨ la yuca, blanca, hervida, con rueditas transparentes de cebolla, colocadas con esmero por encima de tantos huevos como éramos en casa; el vaho de los alimentos despedía aromas de mucho amor. Esa noche, además de la congoja y vergüenza vividas ante ese regalo –nadie jamás nos envió comidas-, atragantados, sin hacer comentarios, tuvimos una agradable cena.
Con Doña Colombia la vivencia se torna diferente. Conversando con mi madre, en los alrededores del vecindario, se enteró que mi hermana pequeña, Elia Celeste, -aduciendo lo que ella creía por la falta de su padre-, estaba desganada, con muy poco apetito, situación que a ella le preocupaba. Este maternal comentario bastó para que Doña Colombia, cada día, sin que pueda precisar el tiempo, - de igual modo a como lo hacía Doña Diana-, sobre el borde superior limítrofe que separaba nuestras casas, en bandejas finamente vestidas, recibíamos su exquisita y suculenta comida, en considerables cantidades servidas, que a tales efectos, mi hermano y yo disfrutábamos de las mismas.
Para concluir estas observaciones, es preciso citar: ¨ El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer.
Para aquellas mujeres de Santiago que nos brindaron apoyo, extendieron sus manos en gestos solidarios, mi galardón de gratitud! Gracias a tantas como ellas, una vez más podemos conmemorar, cada 8 de Marzo, esta festividad universal.
giannellaperdomo@hotmail.com
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Giannella Perdomo Pérez
jueves, 22 de diciembre de 2011
Manolo: Tanto tiempo después...Manuel Aurelio Tavárez Justo.
jueves 22 de diciembre de 2011
Manolo: Tanto tiempo después...Manuel Aurelio Tavárez Justo.
Jueves 22 de Diciembre de 2011.
Luisa Rebecca Valentín | 21 diciembre 2011
Manolo: Tanto tiempo después...
Manuel Aurelio Tavárez Justo.
Noticias relacionadas
Mañana sonará el clarín del luto por el aniversario de la caída de Manolo Tavárez Justo
Voz del fin de semana
“¿Qué se murió? ¿Qué lo mataron?
Pero cómo se iba a morir, si para sangre tan alta no tiene balas el fusil...”
Manuel del Cabral.
Hace hoy 48 años, el pueblo dominicano vivió la Navidad más amarga de su historia. Los muchachos, aquellos de ferviente pasión patriótica, aquellos hombres que volaban y se engrandecían con sus ideales, poseídos de un patriotismo quemante, habían descendido. Sus cuerpos muertos, vilmente asesinados, destrozados por fusiles, inertes... Aquellos cuerpos, que fueron recibidos por sus familiares, entre el dolor, la rabia, la impotencia, el olor al formol y a podredumbre, fueron sacados de una fosa común, donde habían sido tirados, para inmortalizar sus nombres en República Dominicana.
Manolo había prometido subir a las “escarpadas montañas de Quisqueya” y así lo hizo. Cumplió con su palabra y selló su compromiso con la muerte, con la inmolación y perpetuación de aquellos días en que “con su sangre prendieran la llama augusta de la libertad”. Los hombres del 1J4, quienes pusieron por encima de sus intereses y quereres individuales los de la colectividad. Enarbolaron la lucha en procura de nuevos amaneceres y así, defendieron con uñas y dientes sus creencias hasta la muerte.
Aquellos valerosos hombres que se unieron a pulso de coraje, son la semilla de la libertad en República Dominicana. La raza pura que da cuenta de nuestros hombres de valor, que murieron defendiendo su pensamiento y su compromiso, su patriotismo quemante y que, a pesar de aquella bochornosa frase de “muerto el perro, se acabó la rabia”, se elevaron como héroes nacionales. No estaban equivocados quienes subieron a las “escarpadas montañas de Quisqueya”. Ellos defendieron un ideal, un compromiso, una postura pura y han traspadado las bareras de la muerte y el olvido.
Manolo: Tanto tiempo después...Manuel Aurelio Tavárez Justo.
Jueves 22 de Diciembre de 2011.
Luisa Rebecca Valentín | 21 diciembre 2011
Manolo: Tanto tiempo después...
Manuel Aurelio Tavárez Justo.
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Voz del fin de semana
“¿Qué se murió? ¿Qué lo mataron?
Pero cómo se iba a morir, si para sangre tan alta no tiene balas el fusil...”
Manuel del Cabral.
Hace hoy 48 años, el pueblo dominicano vivió la Navidad más amarga de su historia. Los muchachos, aquellos de ferviente pasión patriótica, aquellos hombres que volaban y se engrandecían con sus ideales, poseídos de un patriotismo quemante, habían descendido. Sus cuerpos muertos, vilmente asesinados, destrozados por fusiles, inertes... Aquellos cuerpos, que fueron recibidos por sus familiares, entre el dolor, la rabia, la impotencia, el olor al formol y a podredumbre, fueron sacados de una fosa común, donde habían sido tirados, para inmortalizar sus nombres en República Dominicana.
Manolo había prometido subir a las “escarpadas montañas de Quisqueya” y así lo hizo. Cumplió con su palabra y selló su compromiso con la muerte, con la inmolación y perpetuación de aquellos días en que “con su sangre prendieran la llama augusta de la libertad”. Los hombres del 1J4, quienes pusieron por encima de sus intereses y quereres individuales los de la colectividad. Enarbolaron la lucha en procura de nuevos amaneceres y así, defendieron con uñas y dientes sus creencias hasta la muerte.
Aquellos valerosos hombres que se unieron a pulso de coraje, son la semilla de la libertad en República Dominicana. La raza pura que da cuenta de nuestros hombres de valor, que murieron defendiendo su pensamiento y su compromiso, su patriotismo quemante y que, a pesar de aquella bochornosa frase de “muerto el perro, se acabó la rabia”, se elevaron como héroes nacionales. No estaban equivocados quienes subieron a las “escarpadas montañas de Quisqueya”. Ellos defendieron un ideal, un compromiso, una postura pura y han traspadado las bareras de la muerte y el olvido.
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Luisa Rebecca Valentin
jueves, 24 de noviembre de 2011
Por tu cumpleaños







Por tu cumpleaños
Giannella Perdomo Pérez
Virgilio Eugenio, el próximo 23 de noviembre celebraríamos tus 68 cumpleaños si el Dr. Joaquín Balaguer y los jefes de alto mando militar, Contralmirante Marina de Guerra Ramón Emilio Jiménez (a) Milo, y los generales E.N. Neit Rafael Nivar Seijas, Jefe de la P.N., y Salvador Lluberes Montás (Chinino) no se hubieran obstinado en hacer una "fiesta" para ti y tus compañeros Ulises, Amaury y “La Chuta”, aquel fatídico 12 de enero de 1972. De no ser por ese evento, envejeceríamos juntos y podríamos disfrutar de nuestros nietos y otras bendiciones familiares. Verás porque te cuento estas cosas.
A primeras horas de esa mañana, el timbre del teléfono nos despertó; levanté el auricular y escuché: “¡los muchachos están rodeados!” No entendí a quienes se refería aquella información, tampoco conocía tu lugar de escondite ni el de tus compañeros. La incesante búsqueda y el despliegue del aparato militar por toda la ciudad, además del sistemático bombardeo de sus fotos ofreciendo recompensa a quien pudiera localizarlos e informar su paradero, les obligó a moverse sin sosiego. El cruce de llamadas continuó y a medida que despuntaba el día nos cubrió una incertidumbre desconocida; gran desconcierto unido a la sensación inmedible de impotencia
Para esta “fiesta”, una semana posterior a los Reyes Magos, que bien podría resultar la llegada de “La Vieja Belén”, como juego de vaqueros de gran lujo- mientras ustedes permanecían en las inmediaciones de “La Cueva”- conforme a las informaciones publicadas en los periódicos de la fecha, sustituyeron soldaditos de plomo por un ejército castrense compuesto de unos 2000 o mas soldados y policías equipados con sus armas automáticas, dos tanques MX-60, dos carros de asalto, cañones de
105 mm, helicópteros, un avión bombardero importado desde Puerto Rico y otros equipos para uso guerrero. Los carritos y tanques no eran de tracción, al igual que los “Tonka”, estos sí que resultan duraderos.
Para el montaje del escenario faltaron los cohetes, eficientemente suplantados por las balas inmisericordes que se dispersaban por doquier. El tamborileo de las ametralladoras unido al incesante tropel de sus disparos, como orquesta bien afinada, se encargó de difundir la música perturbadora del ambiente.
En aquel campo de batalla, las acciones bélicas permanecieron por más de 10 horas. Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Lean Prandy -La Chuta- atacados sorpresivamente, cayeron bajo los disparos mortales. Medito a solas y pienso que ninguno de ustedes se percató de cómo les habían cercado y distribuido los armamentos letales, labor silente y felina que empezó en horas de la madrugada.
Las emisoras de radio transmitían los acontecimientos que se desarrollaban en el kilómetro 14.5 de la Autopista Las Américas. Horas antes del atardecer, inesperadamente suspendieron la programación para dar paso al último informe. Escuchamos la voz autorizada de Ramón Emilio Jiménez, exclamando victorioso: “¡Coño, la "fiesta" ya terminó, cayó Perdomo!”. ¡Ves porque te decía que les habían preparado una fiesta!
A continuación de esta estremecedora noticia, el dolor y la consternación se adueñaron de nuestro hogar materno. Para la entrega de los cadáveres fue precisa la creación de comisiones integradas por miembros de las familias allí representadas, además de varias personalidades de la sociedad. Para colmo ¡también impusieron los lugares de los velatorios y un horario impuesto para enterrarles.
En cumplimiento a las órdenes del Dr. Balaguer, el General Nivar Seijas comunicó a los deudos que los cadáveres debían enterrarse en las localidades donde habían nacido. Esta propuesta, no aceptada por el grupo familiar, obligó a negociar con Nivar Seijas, acordando que las honras fúnebres debían celebrarse en diferentes capillas, además del programa para los entierros.
Sin mejores opciones, llevaron a Ulises y “La Chuta” a la Funeraria “Blandino” de la 30 de marzo; Amaury y tú a la funeraria “La Altagracia” de la Avenida Bolívar. Los entierros se harían conforme al horario acordado. Así pues, Amaury a las 2:00, Ulises a las 4:00 y La Chuta a las 5; para ti las 3:00 de la tarde.
Durante horas, filas incesantes de ciudadanos se acercaron a las funerarias para despedirles. No faltó el comentario de cómo lucían los difuntos. A todas luces insatisfechos con la victoria del equipo armado, los cuerpos de tus compañeros, ya cadáveres, fueron víctimas de acciones de una tribu bestial uniformada jamás descrita en las páginas que cuentan nuestra historia. El cadáver de Amaury, entre otras barbaridades, dejaba ver muestras de golpes y puñaladas; el de Chuta también con puñaladas y la cabeza destrozada por los golpes recibidos.
Dormido e indefenso, la tropa, similar a una jauría hambrienta, consumando su festín macabro, se abalanzó sobre tu cuerpo con acciones atroces e inhumanas. Podría recordarte unas líneas de aquel poema de Nicolás Guillén que tanto te gustaba: “No sé por qué piensas tú, soldado, que te odio yo, si somos la misma cosa, yo, tú”.
Desfigurado totalmente, al extremo que nuestra madre, al ver tu cara deformada, en su primer intento,¡no pudo reconocerte! Elia, con la ayuda del buen amigo Diómedes Mercedes, al día siguiente pasó por la dolorosa experiencia de identificarte. ¡Que difícil tarea para nuestra hermana menor! Con gran pesar recuerda: “Estaba cocido de bayonetas”. Definitivamente, la valentía y el coraje de toda aquella soldadesca quedó plasmada en estas acciones indescriptibles y abominables.
Integrado a una de las comisiones negociadoras para la entrega de tu cadáver, el Dr. Octavio González Nivar (a) Nuno, ha comentado: “La imagen de Virgilio creo que difícilmente se borre de mi memoria. Tenia los cabellos chamuscados y la cara con hematomas y quemaduras producidas por el fuego de los lanzallamas que utilizaron para poder abatirlos en la cueva donde estaban apertrechados, también les dispararon granadas y había un gran despliegue de militares por toda la zona".
González Nivar concluye: "Para descubrir el lugar exacto donde estaban refugiados se valieron de un avión radar del ejército americano que tenia la Fuerza Interamericana de Paz (FIP). También recuerdo que cuando dijeron por radio que los habían localizado y los tenían cercados, Criolla, Amadita (Dra. Pittaluga de González) -hermana y esposa- y yo fuimos a tu casa, nos reunimos con Quisqueya y Elia Celeste. El cadáver lo entregaron al día siguiente y lo llevaron a la Funeraria La Altagracia, en la Av. Bolívar”.
Hermano, perdona mi ausencia en esas horas incalificables. Mi reposo recomendado por el Dr. Homero Pumarol, sumado a las palabras de tu última llamada, me obligaban a luchar por la vida incipiente de lo que considerabas tu primer sobrino y que transcurridos los meses recibimos una hermosa Victoria.
El reloj inclemente marcó la hora de tu viaje final. Pensé que te acompañaríamos con el protocolo que exigían las circunstancias. Que ilusa creyendo que la “fiesta” había terminado!
Partimos de la casa mortuoria dirigiéndonos al cementerio de la Avenida Máximo Gómez. A escasos metros de pasar frente a la vivienda del Dr. Balaguer, nos sorprendieron aquellos policías motorizados rodeando el carro fúnebre y nuestro vehículo, haciéndonos señas para obligarnos a conducir con mayor velocidad, pormenores que no se incluyeron en las negociaciones sostenidas con el General. El espectáculo era similar a una grotesca carrera de autos y motores. Jamás una carroza fúnebre participó en un evento de tal naturaleza.
Bordeando tu sepulcro, acompañados del pueblo humilde por el cual luchaste, armas largas en manos de los uniformados también nos cercaron. Quizás por el temor de que pudieras salir y combatir de nuevo ? Cómo olvidar aquel soldado iracundo, con gesto violento, arrebatar a Elia la bandera en el momento que intentó cubrir tu féretro. Si alguna voz se levantó a cantar tus cualidades, ¡no lo recuerdo!
Concluido este horrendo episodio, conservo y consuela tu expresión: “el último tiro será para mi” ! Así evitarías nueva vez caer prisionero o circunstancias parecidas al exterminio de Amín, Homero, Otto y otros tantos jóvenes luchadores por las reivindicaciones sociales de nuestro país.
En el plano espiritual que puedas encontrarte, sin importar los años transcurridos, no podría olvidar tu día de llegada a nuestro mundo. En su momento, el Maestro José Martí escribiría: “Cuando se muere, en brazos de la patria agradecida, la muerte acaba, la prisión se rompe; ¡empieza, al fin, con el morir la vida!” Virgilio Eugenio, por mis razones lógicas, ¡¡¡Feliz Cumpleaños!!!
giannellaperdomoperez@hotmail.com
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Giannella Perdomo
miércoles, 5 de octubre de 2011
Trujillo, el Arco y los desfiles en Santiago

lunes 3 de octubre de 2011
Trujillo, el Arco y los desfiles en Santiago
Trujillo, el Arco y los desfiles en Santiago
Giannella Perdomo Pérez
El Generalísimo Rafael Leonidas Trujillo Molina, para los actos conmemorativos a la batalla del 30 de marzo del 1844 o Batalla de Santiago, se recuerda que a principios de la década del 1940 y hasta el 30 de marzo del 1960, ordenó la construcción de un arco de triunfo, en la hoy calle El Sol, próximo a la 30 de Marzo, con sus bases montadas en las aceras del Parque Duarte, las oficinas de la Gobernación Provincial y Policía Nacional. Es prudente subrayar que los expedientes consultados no registran datos respecto al período relacionado con estas estructuras.
A fin de compilar los datos que conciernen a esta edificación, además de su destino final y los festejos que se llevarían a cabo con motivo de las referidas efemérides patrias, la documentación personal que conserva el señor Darío Nicodemo nos facilita los datos siguientes:
“El programa, entre otras actividades, consistía en bailes y fiestas que celebraban los distintos clubes sociales de la ciudad, destacándose los del Centro de Recreo, Club Santiago, Centro Sirio Libanés, "La Protectora de los Pobres”, además de los desfiles que constituían la atracción principal. Con esta finalidad se construía el arco de triunfo. En Azua se hizo erigir otra obra similar que aun se reconoce como el Arco del Triunfo, además de los que se conservan en Villa Vásquez y Dajabón.
”Federico Villamil, ingeniero, propietario de dos talleres de ebanistería y carpintería ubicados en unos terrenos próximos a la base aérea de Santiago y otro pequeño, entre las calles 30 de Marzo casi esquina Independencia, dirigía los trabajos de la obra”.
Contrario a la conservación de estos monumentos, el Dr. Pedro Fernández Salcedo, en plática con el Sr. Nicodemo le refiere: “cada año, una vez finalizado el desfile, el arco se destruía y la madera era donada a familias de escasos recursos económicos para la construcción de sus viviendas. De parte del “Benefactor de la Patria” y como ayuda humanitaria, estas donaciones las entregaban el Secretario del Partido Dominicano o el Gobernador de Santiago.
En sillones perfectamente alineados, colocados en la tarima del arco, el Generalísimo ocupaba la posición central de la primera fila y desde allí disfrutaba el esplendor del desfile. El Dr. Fernández también comenta: “Muy pocos funcionarios podían tomar asientos en el arco acompañando al Perínclito Barón de San Cristóbal. Entre ellos y como invitados especiales, podemos nombrar a los hermanos José Antonio y Pedro M. Hungría, Pedro Jorge y Rafael "Fello" Vidal, personalidades infaltables en el arco; también los Gobernadores y Síndicos de turno. Los funcionarios restantes debían desfilar por debajo de él, como expresión silente de exquisita humillación a sus servidores”.
Respecto a la conocida desconfianza de Trujillo, también explica: “mientras permanecía en la Ciudad Corazón, permitía ser atendido únicamente por un camarero apellidado Portorreal, quien gozaba de su extrema confianza”.
Discretamente y sin nombres registrados, en determinados círculos de alta clase se comentaba que determinadas personalidades y funcionarios debían estar presentes en la plataforma superior del arco, antes de la llegada de Trujillo y retirarse luego de que él lo hiciera.
Relacionado con los desfiles, Darío recuerda: “mi padre no me dejó desfilar aquel 30 de Marzo de 1959, aunque yo sí había desfilado anteriormente, pero como los muchachos éramos cabezotas, puras vainas, me fui con dos amiguitos a ver el desfile, un poco mas arriba del arco para ver el gran espectáculo. Próximo a nosotros, sin percatarnos, un oficial observó el grupo poco numeroso que se aproximaba al dichoso arco y sin pérdida de tiempo, recriminó a dos policías de guardia en el área. Pestañamos y le escuchamos con voz autoritaria dirigirse a los agentes: "Que hacen estos pendejos nada mas viendo, métanlos al final de las filas". Allí nos "ajustaron" y no tuvimos mas remedio, ¡nos obligaron a pasar por debajo del arco!
Con sentimientos iguales a los del padre de Darío, a Eugenio Perdomo, nuestro progenitor, no parecía agradarle la idea de que sus hijos transitaran debajo de los pies del “Padre de la Patria Nueva”. Recuerdo la tardecita anterior al evento, -precedente al 1960, año de su muerte en “La 40”-, regresó del trabajo y conversó sobre la monstruosidad del arco. Escuché decirle a mi mamá: “Mis hijos no son heces fecales –evito la expresión grosera de llamarlas!- para caminar debajo de la cloaca por donde pasará mucha basura”. Con tono un tanto enérgico casi le ordenó: “enférmalos”. Una simple mirada entre ambos originaba su diálogo mudo.
No entendí ni papa de todo aquello. Nuestros uniformes ya estaban impecablemente planchados y colgados; los zapatos limpios y relucientes, un adorno discreto para mi cabeza, además de la inquietud por la llegada del nuevo día y vivir la experiencia de desfilar junto a mis compañeros de colegio.
Sentados a la mesa nos disponíamos a cenar. Nuestro padre nos miró a mi hermano Virgilio Eugenio y a mi, frunció el entrecejo y comentó a Quisqueya, su fiel esposa y compañera: “estos niños parece que están enfermos, creo que tienen fiebre”. Acto seguido ella nos palpó caras y brazos respondiéndole: “están tibiecitos”.
Llegó la tan esperada mañana, nos despertamos mientras él confirmaba las calenturas de nuestras frentes y estómagos. Casi gritando, exclamó: “tienen mucha fiebre, ven y ponles el termómetro”. De inmediato, mamá se nos acercó colocándonos “su termómetro” rectal. Empezamos a sentir mucho calor, la fiebre subía y debíamos mantenernos en cama. Él día posterior al desfile tampoco asistimos a clases, ¡persistía la fiebre! Así que dieta de sopitas y reposo para curarnos.
Por qué tan de repente nos arropó la fiebre? La aplicación de supositorios de ajo no falla para provocar subidas de temperaturas en los seres humanos. El “termómetro” de nuestra madre resultaba infalible.
Finalizó la “Era”, empezamos a vivir el proceso de democratización del país y entendí la posición de mi papá. Cuanto valoro que nos impidiera transitar debajo del Arco de Triunfo de Rafael Leonidas.
giannellaperdomo@hotmail.com
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