Wenceslao Marcial Guillén, Wen

Wenceslao Marcial Guillén, Wen
Fundador de Los Panfleteros de Santiago

sábado, 13 de agosto de 2011

Vicisitudes estudiantiles en la “Era Gloriosa”


http://www.almomento.net/news/135/ARTICLE/91894/2011-07-19.html

Vicisitudes estudiantiles en la “Era Gloriosa”
Por GIANNELLA PERDOMO PEREZ*
No olvidaríamos jamás el ruido desagradable que hacían los carros “cepillos” del SIM…


La Universidad APEC, desde hace aproximadamente un lustro, entre los días 20 al 25 de junio, anualmente celebra la Semana del Medio Ambiente.

En esta ocasión, invitada por la Profesora Rosa Sánchez, asistí a la interesante conferencia “Los Recursos Mineros de la República Dominicana”, dictada por el ambientalista Octavio López.Además de lo interesante del tópico, disfruté a carta cabal del ambiente universitario.

Con agrado contemplé el desparpajo estudiantil, la despreocupación que exhiben sus rostros; los grupos de chicas conversando de sus inquietudes; unos sentados por los suelos, laptops en mano o la consulta obligatoria a través del BB, herramienta indispensable en esos predios.

Mientras caminaba por el campus, observándoles y mirando el paisaje, recordé y comparé involuntariamente nuestros tiempos de estudiantes en la tan removida “Era de Trujillo”.

Cuanta realización sentí y agradecí al Señor, al percatarme de la libertad de desempeño que goza la juventud, ya que durante el régimen no fue así.

RECUERDOS

En aquellos días, movernos hasta altas horas de la noche -los guapos que incurrían en estas prácticas- podía resultarnos peligroso.

Imposible conversar en las esquinas, en grupos formados por 3 de nosotros, sin que de repente, como caídos desde el cielo, tal cual estrellas invisibles, surgían los célebres y temibles pequeños volkswagen -“cepillos”- utilizados por los agentes del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), obligándonos, en la mayoría de los casos, a disolver lo que consideraban un “mitín conspirativo” contra el régimen.

No olvidaríamos jamás, el ruido desagradable que hacían los “cepillitos”, pasando frente a la casa de cualesquiera de nuestros amigos o amigas, donde nos citábamos a escuchar las canciones norteamericanas de Bill Halley y Elvis Presley, entre otros; aprender a bailar rock and roll, o cualquier baile del momento; refrescarnos tomando limonadas u otras bebidas caseras; hablar pavadas, leer poemas, comentar un libro o juegos de mesa para matar el tiempo.

La frecuencia con la que paseaban los “cepillos” acortaban el tiempo de nuestros encuentros; el nerviosismo de nuestras madres se tornaba latente, temían por nosotros.

Era imperioso terminar la “juntadera” y marcharnos, no sin antes pedir a Dios que llegáramos sanos y salvos a nuestros respectivos hogares.

Quienes como yo teníamos el fichaje del antitrujilismo, debíamos cuidar muy bien nuestros pasos, dónde íbamos, con cuáles amigos o compañeros de estudios compartíamos.

Ante las limitantes, sin los recursos tecnológicos de la actualidad, nos refugiábamos en la lectura, los juegos de mesa, además de disfrutar en familia los programas de televisión de la época.

La televisora oficial, “La Voz Dominicana”, propiedad de Petán Trujillo, hermano del “Padre de la Patria Nueva”, cubría el territorio nacional.

EN SANTIAGO

Recuerdo que para finales del tercer año del bachillerato, mi amiga Scarlett me pidió que estudiáramos juntas.
En horas de la tarde, libros en mano, me marché a su casa. Vivíamos en ¨Los Pepines¨, sector destacado por sus actividades “tendenciosas y subversivas” contra la dictadura.

Cómodamente sentadas, inclinadas nuestras sillas sobre la pared del callejón que conducía a la cocina, repetíamos la lección como gallaretas, ¡nos encantaba estudiar en voces altas! Inesperadamente, una nube militar nos interrumpió abriendo con violencia las puertas, salvajemente invadieron el área.

Apuntándonos con sus armar largas, la voz de mando nos ordenó: “quédense quietas, no se muevan”.

Cómo movernos, si temblábamos igual que cualquier hoja presta a caer en pleno verano.

La manada militar penetró a la casa, -continuábamos encañonadas- buscó y husmeó por todos lados. ¿Cuál era el motivo del allanamiento; quién podría adivinarlo? Luego de un rato, aún estupefactas, escuchamos: “Estamos buscando a Manolo Tavárez” - los uniformados le suponían escondido en la casa-, quien se encontraba en Santo Domingo. Burda excusa.

Los militares abandonaron la casa, dejándonos inquietas y llenas de interrogantes.

Bajo tanta presión nos resultó imposible terminar con los repasos, perdimos la concentración y gracias a Dios, aprobamos la asignatura.

A partir de ese evento, decidí estudiar a solas, en mi casa, no quería volver a vivir esta ilógica y desagradable experiencia.

Los caminos del tiempo me ayudaron a comprender que las acciones represivas del SIM iban encaminadas a suprimir los encuentros juveniles.

¡Ya habían exterminado a “Los Panfleteros”, grupo de cuya existencia y acciones me enteré muchos años mas tarde.

Comprendí la intención del régimen para evitar la organización subversiva en la Ciudad Corazón. Tal actitud de intolerancia y franca violación a los derechos, no cercenó la voluntad de quienes no temían a las acciones restrictivas de los miembros del temido SIM.

LUCHA

Cursando el cuarto año del Bachillerato en el Liceo Secundario “Ulises Francisco Espaillat”, mis compañeros de clases, Danilo Franco, Juani Bisonó y Francisco –Milo- Schiffino, entre otros, formaban parte de grupos que accionaban contra el régimen trujillista.

Hoy, valiéndome de las mismas herramientas de comunicación de esos jóvenes que vi en APEC, he podido restablecer el vínculo con Milo, compañero valiente e inseparable así como bastón humano en mis momentos de gran dificultad emocional, quien desde Bélgica me escribe parte de sus vivencias.

“Nos armábamos de tubos y cadenas cuando salíamos a manifestar o hacer una marcha por las calles de Santiago, como parte de las luchas contra los personeros remanentes del régimen, las que siempre terminábamos en el parque Duarte.

Estas actividades las hacíamos con un grupo formado por estudiantes de término del bachillerato, destacándose entre ellos Danilo Franco, Juani Bisonó, Robinson y Fausto, cuyos apellidos no recuerdo; también he olvidado algunos nombres de otros compañeros integrados.

La aparición de efectivos policiales nos obligaba a terminar de forma violenta las manifestaciones o protestas callejeras; era insoportable respirar los gases lacrimógenos.

A fin de evitar los golpes con macanas y posibles apresamientos, corríamos como gacelas, dispersos por las calles aledañas y en algunos casos, al advertir la presencia militar, tirábamos piedras a las vitrinas de comercios cercanos, como señal de advertencia para la dispersión de la manifestación.

El sonido resquebradizo y desagradable que producían los cristales al caer era la señal para volar a protegernos y burlar la presencia policial.

En esas huidas se nos escapaba la vida pero nos quedaba la satisfacción de haber protestado como única arma de mostrar nuestro disgusto e inconformidad contra los residuos del régimen!En ciertas ocasiones era preciso y obligatorio ir armados para defendernos de la policía y a veces de militares que nos agredían con sus macanas y culatas de sus fusiles; también porque íbamos a una reunión secreta y no sabíamos si nos toparíamos con una patrulla o en una posible redada.

No hablábamos con nadie de todo esto para no involucrar la gente inocente, sobretodo las personas fichadas como tu familia. En fin, fueron momentos de vivencia intensa”.

Alguna vez, en el aula o los pasillos del Liceo, escuché a Danilo y Milo susurrear sobre sus planes; actué como "Claudio", me fingí idiota y por las noches, pedí al Señor por sus cuidados.

Milo finaliza su relato y comenta: “Sobre Robinson te diré que no tuve nunca más noticias de él; Juani Bisonó murió en la Revolución de Abril del 1965, combatiendo en la Zona Constitucionalista.

A Fausto Jiménez lo mataron a tiros, montado en una camioneta, mientras regresaba de un mitin (creo recordar que en Moca); yo asistí a su sepelio. Del grupo solo nos queda Danilo”.

Ante la inmanejable situación y la crudeza de los hechos, la persecución desatada contra los jóvenes de Santiago y sus desapariciones, los padres de Milo, de origen italiano, descubrieron las actividades políticas en las que estaba involucrado.

Sin alternativas para salvarle la vida, rápidamente le sacaron del país, enviándole a Bélgica, donde realizó sus estudios universitarios y fijó allí su residencia.

Alumno ejemplar, de excelentes calificaciones, inquieto, apasionado lector, ¡no pudo estar presente en nuestra investidura! Su partida significó gran tristeza para los compañeros del aula, sobre todo para mí y Patria Ela, quienes formábamos un trío inseparable, dentro y fuera del recinto escolar. Familiarmente “deportaron” a nuestro entrañable amigo.

Gracias al internet hoy nos mantenemos en contacto. Con estas estampas podemos ilustrar cómo vivimos nuestros irrecuperables años de juventud y comprender los motivos de mi disfrute en los predios universitarios.

Comentarios a articulo de Giannella Perdomo Perez

Machete Carajo
Es una pena que la historia se le repita mi querida Doña Perdomo Perez.
Hoy no son los cepillos del SIM. Hoy son los motores de los asaltantes. Los ajustes de cuentas. La batalla por un "territorio" para vender drogas.

Hoy son los mismos policias que si no se para la matan. Hoy es la indiferencia de un Presidente que dice que el 90% de los casos de Narcos quedan impunes. Como si el no fuera el presidente, el llamado a ponerle coto a esa situacion. El que es Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y La Policia Nacional. Parece que se le olvido esa parte del Cargo.

Hoy, tambien hay protestas en la UASD porque no tienen aulas ni materiales para dar clases. Pero se les construye un Parqueo por mil millones de pesos que el rector aun no sabe que hacer con el. No sabe si cobrarle a los usuarios (los cuales estan destinados a pagar 2 VECES por el jodio Parqueo... se le olvida al mardito rector que el pueblo ya pago o pagara por los marditos mil millones de pesos). Los estudiantes protestan pero no se les permite ni acercarse al Palacio... regoso a que le echen ESPUMA BLANCA DE AFEITAR A LIONEL...!!! Jajajaja.

Es la maldicion de la dictatura que esta destinada a oprimir este pueblo. Sea violentamente o economicamente.

Vaya usted a ver!!
Tuesday, July 19, 2011, 14:31:32
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G. REYES.
Bueno Giannella, mi padre siempre decia que todo (aun lo malo) pasa por bien. Es verdad lo que usted dice, pero cual fue el resultado? que los muchachos de la epoca fueron estudiantes responsables, comprometidos, luego la gran mayoria se hizo profesional. Y ahora, que hacen los muchachos con tanta libertad? con el internet, con los blackberry? digame, que hacen que no sea perder el tiempo y pervertirse? Antes, como usted magistralmente lo relata los muchachos leian, estudiaban, recitaban poemas, en fin realizaban actividades sana propias de su edad, porque habia control en el pais y en la casa, ahora antes de entrar a la universidad, los estudiantes pasan por un colmadon a darse su petacazo de romo, beberse una fria y darse su pase. O sea, mi querida dona, que todos los extremos son malos, pero creo honestamente que ahora hace falta una dictadura o algo que e le parezca, a ver si rescatamos esta juventud perdida.
Pero, a pesar de la queja, me encanto su relato y todos los que ha escrito por este mismo medio. Son reveladores de una epoca ya ida.
Tuesday, July 19, 2011, 15:32:32
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La verdad absoluta


La verdad es que los Trujillistas siempre haran la contra cuando se hable "del buenazo de Trujillo" para ellos ,pero decir que hace falta una dictadura cuando en el mundo están cayendo todas y solo quedan muy pocas en paises atrasados de Africa y en America Castro y una pseudodemocracia con Chavez, es tener una visión sumamente corta de la historia moderna .Los partidos unicos como existe en la China comunista se vuelven ultra capitalistas y se abren al mundo .Las dictaduras son sombra ,muerte .Nada más.
Wednesday, July 20, 2011, 14:09:10
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Victor Martinez
Mi hermana:Giannella::cuanta satifacion te da cuando habla,escribe y recuerda las cosas que pasate,y lo hace de una forma voluntaria y como buena dominicana,tu historia,la mia y la de otros familiares que perdimos a nuestros seres queridos en esa desgraciada y sangrinaria tirania trujillista y tambien en los12 anos de Balaquer,recuerdate que te dije que nosotros los hijos de machespas no vamos a dar a reconocer y vamos muy pronto a construirle un monumento simbolico a todos esos martires anonimos asesinados y desapasrecidos,hay vamos todo poder tener un ladrillo con el nombre gravado de nuestros seres queridos que por mas de 50 anos sus nombres y apellidos han sido innorados por los gobiernos la justicia dominicana y organizaciones de la alta efera social que dice y se llenan las bocas de por mas de medio siglo que ellos respresentan a nuestros martires anonimos,Giannella:con este historico proyecto un monumento para nuestros martires ya constamos con un director de prensa en la RepublicaDominicana que nos prometio encargarse de hacer las promociones de este proyecto,ante no teniamos a nadie o ya constamos con alquien serio y reponsable,mas adelante el director de este importante medio de prensa en la Republica es quien tiene que encargarse de hacer esta publicamente:::Victor MartinezDiaz:Dominicano de pura sepa hijo de Machespa:dime si le enviate el E-mail.
Tuesday, July 19, 2011, 16:27:47
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el necio
MUy interesante articulo!
Tuesday, July 19, 2011, 16:47:46
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A.Reyes
Los cepillitos andaban, pero era para determinado grupo. Ahora las yipetas son para reventar a cualquiera. Los estudiantes de la epoca, pasaban la visicitudes de tener que usar el cerebro. Ahora no lo hacen. Cuando se investigaba se leia. Ahora simplemente copian del Internet. Por lo tanto senora, los estudiantes de ahora son una partida de vagos irresponsables. Busque la cantidad de estudiantes de esa epoca, que teniendo un octavo tenian mejor ortografia que los profesionales de hoy. Digale a cualquier profesional que le escriba un parrafo y vera que de 30 palabras hay 29 mal escritas. Por lo tanto, dejeme con los estudiantes de la dictadura. Como usted dice, bebian agua de limon o champola de tamarindo: ahora es romo, cerveza y cocaina. Asi que por esto puedo decirle que los tiempos pasados fueron mejores
Tuesday, July 19, 2011, 18:52:45
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ELSA PENA NADAL
PARECERÍA GIANNELLA QUE DE LO QUE SE ESTA HABLANDO EN TU ARTICULO ES DE LA RESPONSABILIDAD ESTUDIANTIL Y NO DE LAS VISICITUDES QUE PASABAN LOS ESTUDIANTES EN ESA EPOCA; LO DIGO POR LOS COMENTARIOS QUE SIEMPRE TIENDEN A DECIR QUE ÉPOCAS PASADAS FUERON MEJORES; CIERTO QUE LA EDUCACION NO ES LA MISMA DE ANTES NI LOS MAESTROS TAMPOCO NI LAS MISMAS CONDICIONES FISICAS EN LAS ESCUELAS, PERO NO ES CULPA DE LA MODERNIDAD SINO DE LOS MALOS GOBIERNOS Y DE LOS PADRES IRRESPONSABLES ENCARGADOS EN PRIMER LUGAR DE EDUCAR A SUS HIJOS. LOS MIOS NO VEÍAN TELEVISION ESTANDO SOLOS Y SOLO EMPEZARON A VERLA DESPUES DE LOS CINCO ANOS DE EDAD Y CUANDO HABIAN TERMINADO CON SUS OBLIGACIONES DE LA ESCUELA Y DE LA CASA. CADA REGALO SE LO GANABAN POR SUS NOTAS Y OTROS MERITOS.
GRACIAS AMIGA GIANNELLA POR ESTA NUEVA ENTREGA QUE NOS DA UNA IDEA DE CÓMO SE VIVÍA EN AQUELLA EPOCA DE TERROR. EN LAS AULAS DEL LICEO DE SENORITAS SALOME URENA A NIVEL DEL CUARTO ANO DEL BACHILLERATO TENIAMOS CASI PERMANENTEMENTE A UN SUPUESTO EBANISTA QUE REPARABA UNAS PERSIANAS PERO NUNCA TERMINABA. CON LA MIRADA LA MAESTRA NOS ADVIRTIÓ DE QUE ALGO RARO PASABA CON ÉL, ERA UN CALIÉ DEL SIM PUES ESTABAMOS EN LAS POSTRIMERIAS DEL REGIMEN DE TRUJILLO. RECUERDO A UNA AMIGA DECIR UN DIA EN LA CLASE DE FILOSOFÍA: "SI PINTORUM CALIESORUM EST, DECAPITARUM NOSTRAS", UNA JERGA PARA DECIR QUE SI EL PINTOR ERA CALIE NOS DECAPITARÍAN PUES ERAMOS ABIERTAS OPOSITORAS AL GOBIERNO Y PONIAMOS EN LA PIZARRA EN LUGAR DE CIUDAD TRUJILLO, SANTO DOMINGO Y CUANDO LA MAESTRA ENTRABA LO BORRABA TODA NERVIOSA Y DECIA QUE HASTA QUE UN DECRETO NO DEROGARA EL NOMBRE DE LA CIUDAD, ELLA OBEDECERIA A LA LEY.
Wednesday, July 20, 2011, 09:57:32
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vincent
excellente relato, nos ayuda a seguir conociendo las dificultades por la cual pasaron la juventud de esa epoca
Wednesday, July 20, 2011, 10:02:00
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[Este usuario es un administrador] El comenzal
Eso le paso a usted porque era enemiga del gobierno, lo que nunca dicen aqui es que si uted no se metia con Trujillo nadie se metia con usted. En casa de mi abuela dormiamos con la puerta abierta de par en par y todas las ventanas sin rejas. y hayyy... del pobre que se atreviera a robarse un
alfiler. Ahora andamos con mas miedo que en la era glorios porque usted no sabe quien le va a apuntar una pistola y dejarlo en cuero y si tiene suerte no lo mata o lo deja en silla de ruedas.

En la era usted podia amanecer borracho con $10,000 pesos en el bolsillo que eran igual a US10,000 y hayyy... del que se atreviera a tomarle un peso de su dinero.

La era de Trujillo era muy buena para muchos pero muy mala para usted que era anti Trujillista.
Wednesday, July 20, 2011, 13:23:16
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La verdad absoluta


La verdad es que los Trujillistas siempre haran la contra cuando se hable "del buenazo de Trujillo" para ellos ,pero decir que hace falta una dictadura cuando en el mundo están cayendo todas y solo quedan muy pocas en paises atrasados de Africa y en America Castro y una pseudodemocracia con Chavez, es tener una visión sumamente corta de la historia moderna .Los partidos unicos como existe en la China comunista se vuelven ultra capitalistas y se abren al mundo .Las dictaduras son sombra ,muerte .Nada más.
Wednesday, July 20, 2011, 14:08:52
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712-fl.
Senora cuanta paz en aquellos tiempos,que diferencia a los de hoy. le agradeceria que se leyera el libro de angelita,gracias
Wednesday, July 20, 2011, 14:18:39
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Johnny Abbes
La verdad que a 712 le gusta leer pupu
Sunday, July 24, 2011, 05:24:24
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Victor Martinez
Giannella:yo se que hay muchisimas mujeres dominicana como tu que han vivido y vivieron esos 31 anos de dictaruas,que facil y espontaneamente se te hace a ti publicar esa vivencia
y que dificil se le ha hecho a ellas Las mujeres dominicanas que vivieron la misma o peor situaciones que la vivite tu y yo tambien;;Giannella:mientra tenga fuerza de voluntad y coraje de decir estas verdades dila sin miedo y con respeto,yo llevo medio siglo y dias hablando escribiendo verdades y realidades sobre los crimenes y desapariciones que se cometieron encontra de nuestros seres queridos cruelmente torturados,asesinados y desaparecidos hasta el sol de Hoy,nadie de los familiares pobres los hijos de machespas no podremos quedarnos con las bocas selladas;;hablemos hasta que no quede el ultimo poquito de repiracion de Vida:quiero recordarte giannella,que devemos estar bien presparados para hablar y escribir sobre el Proyecto de la construcion del monumento simbolico a nuestros martires asesinados y desaparecidos por la temible y sangrinaria tirania Trujillista::Sabe que con este historico proyecto vamos hacer historia en la RepublicaDominicana::VICTOR MARTINEZ DIAZ:DOMINICANO DE PURA SEPA HIJO DE MACHESPA:GRACIA
Wednesday, July 20, 2011, 14:19:23
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CADIR EL ARABE
ESE AMIGO DE DONA GIANNELLA LLAMADO FAUSTO, FUE FAUSTO JIMENEZ GUZMAN, ES CIERTO QUE
LO MATARON EN MOCA CUANDO REGRESABA EN UNA CARABANA DE UN MITIN ORGANIZADO PO LA
UNION CIVICA NACIONAL, PUES PARA ESA EPOCA, LOS ANTITRUJILLISTAS PARTICIPABAMOS EN TO
DAS LAS ACTIVIDADES CONTRARIAS AL OPROBIOSO REGIMEN. FAUSTO TAMBIEN FUE MI AMIGO Y
CONDISCIPULO DURANTE EL BACHILLERATO A LA HORA DE SU MUERTE, VIVIA EN LA CALLE ESPANA
ESQUINA LAS CARRERAS EN SANTIAGO, ESA FUE UNA INOLVIDABLE NOCHE PARA LOS QUE PARTICI-
PABAMOS EN SU MORTUORIO, EL CUAL SE LLEVO A CABO EN SU CASA MATERNA, HUBO UN VIRTUAL TOQUE DE QUEDA, LA FUERZA AEREA FUE TIRADA A LAS CALLES DE SANTIAGO Y DURAN
TE EL MORTUORIO FUE FUSILADO FRENTE A LA CASA EL JOVEN ERASMO BERMUDEZ A MANOS DE
LAS FUERZAS REPRESIVAS DEL REGIMEN EN SUS ULTIMOS ZARPASOS. EL ATAQUE A LA CARABANA
FUE PERPETRADO POR LOS PALEROS DE VINCHO CASTILLO DE SAN FRANCISCO DE MACORIS Y
LOS DE JULIAN SUARDI DE LA VEGA LOS OPOSITORES DEL REGIMEN, LO HACIAMOS PORQUE ERA
MOS SERES HUMANOS QUE CONOCIAMOS EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA LIBERTAD, MUCHOS
FUERON LOS CAIDOS, MUCHOS MAS PODEMOS CAER, LA LIBERTAD CUESTA CARA, PERO LA QUE-
REMOS TENER, FUERA EL CONTINUISMO, FUERA LOS EBIRROS Y LOS HIJOS DE LOS EBIRROS QUE QUIEREN SEGUIR EN EL PODER,
Wednesday, July 20, 2011, 14:42:16
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Giannella Perdomo
Cadir, muy valiosos tus datos, gracias! Por los Faustos, Juanis y tantos otros, hoy podemos disfrutar la libertad de expresarnos libremente. Saludos

domingo, 3 de julio de 2011

RECUERDAN GESTA EXPEDICIONARIA DEL 59.

Lunes 27 de junio de 2011


UASD-COLEGIO MEDICO Y FUNDACION TESTIMONIO RECUERDAN GESTA EXPEDICIONARIA DEL 59.

Por: Adriano Reyes

Estero Hondo, Puerto Plata:- La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Colegio Médico Dominicano (CMD), sumaron esfuerzos con la Fundación Testimonio para rendir homenaje a los expedicionarios de 1959, que desembarcaron por las costas de este municipio.

El acto, realizado en el parque de la Raza Inmortal y que estuvo presidido por el doctor Mateo Aquino Febrillet, rector de la UASD, el doctor Senèn Caba, presidente del Colego Médico y el periodista Raúl Pèrez Peña, de la Fundación Testimonio., sirvió de escenario para rendir reconocimientos póstumos a los médicos inmolados en la gesta expedicionaria.

También, se aprovechó la ocasión para hacer entrega de un pergamino de reconocimiento al galeno y humanista Rafael Cantizano, un consagrado promotor cultural y fundador- presidente de la Regional Norte de la Asociación Mèdica (AMD).

Los profesionales de la medicina, integrantes de la Raza Inmortal, reconocidos póstumamente por el gremio médico son, Felipe Maduro, Octavio Mejìa Ricart, Toribio Bencosme, Rafael Augusto Mella, Hipólito Rodríguez y Juan Jerónimo Sánchez., entre otros.

El doctor Aquino Febrillet, quien pronunciara el discurso central anunció que el Consejo Universitario aprobó otorgar reconocimientos a todos los profesionales egresados de la academia estatal que formaron parte de la gesta heroica del 59.

Al mismo tiempo, resaltò el valor y la entrega asumida por los expedicionarios antitrujillistas, en procura de sembrar en suelo patrio los ideales de libertad y democracia.

“Loor y gloria a estos hombres, con quien la UASD tiene un compromiso eterno”, proclamó el doctor Aquino Febrillet.

La actividad contò con la presencia de los dos sobrevivientes de la gesta de junio del 59, comandante Delio Gómez Ochoa y Mayobanex Vargas, quienes fueron declarados “huéspedes distinguidos” por la Junta Municipal de Estero Hondo. Asistieron ademàs, el ingeniero Porfirio Rodríguez, presidente de la Fundación Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo, y Juan Germán Arias (Chanchano), sobreviviente de la guerrilla del 63, que dirigió Manolo Tavárez Justo, así como delegaciones de Santiago y Puerto Plata de la Fundación Francisco Alberto Caamaño y otras entidades patrióticas.

sábado, 25 de junio de 2011

Hablando de Museos


Hablando de Museos
Giannella Perdomo Pérez


¡Hablando de museos! De no existir fundaciones y patronatos, entre otros, dedicados a la conservación de testimonios sobre actividades políticas, vivencias, objetos, fotos, etc., de aquellos que participaron en luchas contra regímenes dictatoriales, la memoria histórica de los pueblos se diluye en el tiempo. Sin ellos, la presente y futuras generaciones ignorarían la evolución de nuestra sociedad, además de sus conquistas por el logro de una nación digna y civilizada. Para el enriquecimiento de los mismos, facilitamos legajos que durante décadas hemos guardado celosamente. En tal sentido, con relatos de quienes compartieron prisión con mi padre, Eugenio Perdomo Ramírez, es preciso emprender un vuelo hacia el pasado.


Cárcel de ¨La Victoria, moría la tarde del domingo 31 de enero o del lunes 1ro. de febrero del 1960; los allí prisioneros, integrantes del develado Movimiento Clandestino 14 de Junio, se disponían a cenar. Un militar interrumpe y reclama la presencia de Eugenio Perdomo Ramírez, quien se levanta y es conducido al área de torturas de la aterradora prisión “La 40”.

Leandro Guzmán, testigo presencial de los hechos, entre las páginas 126-132, de su libro “De espigas y de fuegos”, de quien con gran respeto reproduzco, nos acerca a la escena: “Se nos ¨invitaba¨, según dijera Candito Torres, a un "ajusticiamiento revolucionario”. (Candito Torres, segundo jefe del Servicio de Inteligencia Militar-SIM).

“En la sala de torturas a donde nos llevaron estaba Eugenio Perdomo sentado en la silla eléctrica, atado de piernas y brazos…. El periodista no quería cumplir la encomienda de accionar un lazo con un pedazo de madera que aprisionaba el cuello del detenido… Le llamábamos ¨tortol¨ y, efectivamente, hacía las veces de un torniquete asfixiante.

“Perdomo, aunque atado, se debatía en busca de aire… El periodista apretaba y apretaba más el ¨tortol¨, al conjuro de las exhortaciones perversas de los torturadores…” (Johnny Abbes García, Jefe del SIM y Candito Torres).

“Perdomo cayó, al fin, en los estertores de la agonía, hasta que sus pulmones y su corazón se paralizaron.

“Me obligaron a recoger el cadáver de Perdomo para llevarlo hasta el baúl de un carro de dos puertas, Chevrolet… Mis fuerzas no alcanzaban para mover el cadáver de Perdomo. Intervino un esbirro llamado Flicho Palma…. Pensé que mi vida concluiría pronto: había sido testigo de una ejecución y eso equivalía, normalmente durante el trujillato, a una sentencia de muerte.

“… Abbes García le ordenó a un subalterno que al día siguiente llevaran al Periodista a su oficina en la avenida México, para entregarle una pistola y asignarle una serie de ¨misiones¨ que debería cumplir”. Ante esta propuesta respondió: “que estaba dispuesto a aceptar lo que él ordenara".


El periodista en cuestión respondía al nombre de Rigoberto Belliard, amigo de Eugenio, con quien compartía mesa familiar en varias ocasiones. Belliard, acusado por Leandro Guzmán ante los tribunales de Santiago de los Caballeros, juzgado y condenado a varios años de prisión, puesto en libertad misteriosamente, viajó a los Estados unidos, donde encontró su muerte por razones que desconozco.

Leandro concluye: "Estar en La 40 equivalía a vivir dentro de la propia muerte. Raros eran los días en que allí no se mataba, se mutilaba o se pervertía a alguien. Unas horas después del estrangulamiento de Perdomo, asesinaron a Angel Russo, un hombre decente, un militante que tenía antecedentes antitrujillistas de larga data... Los esbirros me obligaron después a ponerme la ropa de Russo. Mas aun,… fui forzado, en medio de gritos y amenazas, a tomarme su ración: un chocolate de agua y un pan".

Los cadáveres retirados de ¨La 40¨, algunos descuartizados, posteriormente eran depositados en las incineradoras utilizadas para la quema de basuras, ubicadas en las cercanías de la cárcel o en el área occidental del puente Juan Pablo Duarte, para su cremación y/o lanzados al mar, hoy autopista "Las Américas", como alimento de los tiburones que merodeaban la zona.

Eugenio Perdomo Ramírez y Leandro Guzmán, fueron vecinos por varios meses, en Santiago de los Caballeros, razón por la que se conocían muy bien. El 11 de abril del 2011 visité al Ing. Guzmán en sus oficinas de Santo Domingo; encuentro de minutos imborrables! Cargado de emoción, comentó las vivencias descritas en su libro, además de ricas estampas familiares, según recordó: "En algunas ocasiones, a ustedes les invité a nuestra casa -se refería a mi hermana menor Elia Celeste y el primito Tony- para comer conmigo y con María Teresa. ¡Y justamente a Leandro, como desgracia de vida, le obligan a presenciar la muerte de mi papá, su compañero político y vecino en ¨Los Pepines" de Santiago!!!!

En su oportunidad, Federico Andrés Lora Pérez, comentaba: “Giannella, sobre tu padre te diré que nos reunieron una tarde al anochecer en la cuarenta y Eugenio, que conocía a Vitico González, se nos acercó porque el grupo de Santiago estábamos esposados juntos y comenzamos a hablar y nos dijo que casi no oía por los golpes que le habían dado en la cabeza y el oído, lo cual era muy común en la cuarenta pegarle por los dos oídos”.

Adolfo Alejandro Franco Brito, quien intercambió con Perdomo unas cuantas palabras la posible noche de su ejecución, con recuerdos imborrables de horrendas vivencias, transcurridos 51 años, " regresa" a las celdas y refiere: ¨Nos obligaban a escribir nuestra declaración, a continuación de la que debíamos hacer oralmente. Estas declaraciones se hacían luego de haber sido sometidos a las acostumbradas sesiones de bárbaras y a veces sangrientas torturas: golpes, extracción de uñas, descargas eléctricas utilizando el ¨bastón¨, aplicadas en la zona genital, entre otras".



José Israel Cuello Hernández, más explícito, escribía: “Tu papá no dejó ropa ni libros, ni cartas ni maleta y mucho menos colchoneta porque de nada de ello disponíamos en las condiciones de las cárceles de aquella época.

“Al llegar a La 40, lo primero que se hacía era el despojo de toda vestimenta, absolutamente de toda. Al único que alguna vez vi con alguna permisividad en el vestuario fue a Cayeyo Grisanti, precisamente en la celda de La Victoria desde donde fue retornado a La 40 tu padre junto al seminarista Papilín Peña González para ser asesinados. Tenía Cayeyo un soporte para contener el brote de una hernia inguinal como toda vestimenta; un pedazo de cinturón que no cubría nada, por supuesto.
“Yo a tu papá no le vi en La 40, porque probablemente llegó allí antes que yo, que fui detenido el 21 de enero en la madrugada, poco después de las seis de la mañana y pienso que él llego dos o tres días antes e interrogado entonces.
“Fuimos sí trasladados todos a La Victoria la noche tenebrosa del 30 al 31 de enero de 1960, después de que se produjera el asesinato de la mayoría de "los panfleteros" a algunos de los cuales dejamos vivos en el patio de aquel recinto cuando éramos empujados al hacinamiento dentro de las "perreras" de la policía, esposados de dos en dos.
“Al llegar a La Victoria nos llevaron a las zonas de sus "solitarias", mucho más amplias que las de La 40, pero mucho más sucias y repugnantes que aquellas por su tiempo de uso. Mientras las de la casa de torturas tenían un pequeño baño en cada uno, relativamente nuevo, las de La Victoria carecían de tal exquisitez, lo que obligaba a los prisioneros a hacer las necesidades fisiológicas en una lata vacía de aceite de maní que no se diferenciaba en nada de otra destinada al agua "potable” para beber y a una tercera contentiva de un menjurje que en la mañana y noche consistía en harina de trigo hervida y sin condimentos y a mediodía de un sopón donde era frecuente un condimento aterrador en la penumbra de aquel recinto: los ojos de las vacas.
“En primera instancia nos colocaron en grupos de seis a ocho en cada celda, muy holgados, pero esa misma noche nos consolidaron en paquetes de treinta o más, de manera que en muchos casos hubo que alternarse para dormir acostados.
“En esa celda de consolidados conocí, entre otros, a don Eugenio, cuando procedimos a identificarnos dentro de la más absoluta y tenebrosa oscuridad, y no sólo por el nombre sino por las ocupaciones así como por los vínculos familiares.
“No fue esa misma noche que se los llevaron, a Papilín y a él, decía, porque la primera dosis de latas que recibimos merecieron la bendición de Papilín, que era seminarista, y no podía ser esa noche primera porque fue muy hondo en su espesura que se produjo el traslado.
Cuando llegaron las latas, una con agua, otra con la harina y la tercera evidentemente empleada antes en heces fecales, todo el mundo las miró con cierta indiferencia. ¡Nadie las tocó! hasta que Papilín tomó la de harina, la bendijo diciendo que: “esa era la comida y que no debíamos debilitarnos”, tomando de inmediato un trago de aquello sin ocultar la repugnancia.
“En esa celda estaban los que luego constituyeron en gran medida el primer grupo de prisioneros llevados al Palacio de Justicia para la farsa de un juicio en que se nos condenó a todos a 30 años de prisión y a 600 mil pesos de multa pagaderos a peso por día.
“Unas horas después, tu papá y Papilín fueron sacados juntos de la celda y llevados, es de suponer, a La 40, donde no tengo idea de si alguien les vio y presumiblemente allí murieron".
En el intercambio de recuerdos, José continúa relatando: "El de Freddy se complementa con el mío en el detalle referente a los dos días que estuvimos juntos, que yo no pude precisar antes pero que, al leer el suyo, pude recordar. O sea, no fueron devueltos a La 40 la misma noche de la llegada, y la fecha de Freddy es también más precisa, fue del 29 al 30 el traslado tenebroso. Los detalles de Leandro sobre su muerte son espeluznantes y la pieza utilizada para la ejecución aparece en los catálogos universales de la infamia como "el garrote vil" muy empleado en la Guerra Civil española".
Freddy Bonnelly, revolviendo sus vivencias, nos facilita datos de igual valor, al comentar: " Comparto casi todo lo dicho tanto por Leandro como por José, excepto con la fecha. Como te dije, donde por primera y única vez que vi a Eugenio fue cuando nos llevaron desde "La 40" a "La Victoria" el día 29 de enero, en la media noche, amaneciendo el 30; lo que no puedo precisar es si transcurrieron uno o dos días, es por eso que digo que pudo ser el 31 de enero o el 1ro. de febrero del 1960.
“Ya en la ¨La Victoria¨, nos introdujeron a la solitaria de más o menos 6 pies de ancho por algunos 12 de largo. Nos metieron a 18 totalmente desnudos, en algunas otras celdas metieron hasta 22. Como no podíamos acostarnos todos, ya que el espacio no daba, Eugenio y yo nos quedamos parados hablando casi toda la noche, en espera de que algunos se despertaran y nos dieran el espacio. Hablamos mucho pero no puedo recordar lo que dijimos. Si sé que me dijo que era de Santiago y que tenía familia. Lo que no puedo precisar es si fueron uno o dos días, por eso digo que pudo ser el 31 de enero o el 1ro. de febrero del 1960, porque vinieron a buscar a Eugenio, en la tardecita, para llevarlo a La 40, antes de la hora de cenar en la referida área. Al poco tiempo, cuando nos dieron visita, Leandro me contó cómo sucedió.”

“Entre los que ocupábamos esa celda—sigue contándome Freddy Bonnelly-- estaban Cayeyo Grisanti, Luis Ramón Peña González, (a) Papilín, mi hermano Carlos Sully, José Cuello, Feliz Germán, Manolito Baquero, Villamán Olsen, Sully Martínez Bonnelly, Moncho Imbert, Alfredo Bergés, René Del Risco Bermúdez, Paquitín Noriega, yo y seis más cuyos nombres no recuerdo. No recuerdo que a Papilín se lo llevaran ese día. Él fue quien inició rezar el rosario y a lo que yo recuerde, se lo llevaron varios días después de esto y lo trajeron de nuevo a la celda. Él nos dijo que querían obligarlo a declarar que Mons. Pepén estaba involucrado pero que no lo hizo. Según recuerdo fue el 30 o 31 como a las 6 de la tarde que lo vinieron a buscar. ¡No volvimos a verles!”

Sin mayor trascendencia en precisar las fechas, a finales de enero o principios de febrero del 1960, lo que sí importa registrar es que Eugenio Perdomo Ramírez y el seminarista Luis Ramón Peña González, (a) Papilín, de manera vil y cobarde fueron salvajemente “ajusticiados” en la abominable cárcel “La 40”.

Para concluir, los museos memoriales recogen las historias de las naciones, escritas en las páginas del sacrificio de sus hijos. Con estas notas, pretendo aportar parte de las experiencias que familiarmente y sin mejores opciones, debimos asimilar durante la ¨Era Gloriosa¨ del ¨Benefactor de la Patria¨, justo durante el mes de junio, cuando la patria se viste de gala homenajeando a los hombres que conforman la Raza Inmortal y a todos aquellos que nos legaron el privilegio de sus luchas, además de reconocerles como miembros inolvidables del heroico Movimiento Clandestino 14 de Junio. ¡Que no se pierda nunca nuestra memoria histórica!. ¡Loor a los Mártires y Héroes de Junio!
giannellaperdomo@hotmail.com

domingo, 1 de mayo de 2011

Mensaje de Giannella Perdomo a Raul Perez Peña

Mensaje de Giannella Perdomo
Mensaje reenviado
De: Giannella Perdomo
Para: Raul Pérez Peña

Enviado: jue, abril 14, 2011 12:59:46 AM
Asunto: Eugenio Perdomo Ramírez




Hola hermano! Bacho, he visto algunos datos sobre mi papá que nada tienen que ver con la realidad de los acontecimientos. A partir de estos hechos empieza nuestra historia. El periódico ¨HOY¨publicó el artículo ¨Entre noviembre y enero¨, el miércoles 24 de enero de 1996, en su sección ¨Opinión¨. Puedes publicarlo en la página de la Fundación? Además, conforme al libro de Rafael Valera Benítez, ¨Complot Develado, y testimonio de otros compañeros, él no perteneció a ¨Los Panfleteros¨ de Santiago, dato también incorrecto. Abrazos,


Gian
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Entre noviembre y enero
Giannella Perdomo Pérez


La noticia me ha dejado estupefacta.
Siento una mano invisible que me aprisiona el pecho, la espalda, los pulmones. La garganta se me torna seca, una sensación asfixiante se desliza por todo mi interior. Al bajar a las ingles la presión aumenta y envuelve mis caderas. En fin, la noticia es cierta: ¡Han matado a mi padre!

Es 25 de enero de 1960. El ¨cepillito¨del SIM se aproxima a mi casa. Los calieses de turno irrumpen y se llevan a mi padre.

Tan sigilosamente como llegaron, desaparecieron. Transcurren varios meses sin que hayamos podido lograr alguna información sobre su destino. Mi madre Quisqueya visitaba la horripilante ¨40¨cada viernes, alguna vez acompañadade María Teresa, vecina nuestra por poco tiempo. La evoco dejándose peinar por Leandro su larga cabellera y a ella transformándola después, paciente y amorosamente, en hermosa trenza. Recuerdo como mi hermano Virgilio y yo nos subíamos a acecharla desde el techo, el día que María Teresa se lavaba el pelo, para no perder un solo detalle de tan entrañable escena.


Meses y más meses transcurridos en interminables viajes de búsqueda y esperanza. Mi padre nunca estaba disponible para los días de visita. Con tesón y verdadero estoicismo mi madre continuaba su incansable ir y venir a ¨La Victoria¨, en pos del encuentro con el esposo amado.


La noticia nos llega y me hiela la sangre. Un halo de dolor y desconcierto sobrecoge mi hogar.
¡Han matado las hermanas Mirabal! Y ahora, ¿qué pasará con nosotros? Mami regresa de su viaje semanal y con voz muy queda le comunico la tragedia.
¨Que han matado las muchachas, ¡Dios mío!. Mis hijos, apaguen las luces, vámonos a la cama, todos quietos sin hacer mucho ruido¨.


Mientras Eugenio Perdomo se esparcía en las sombras, continuábamos sin conocer su paradero. Hasta que un día Leandro y Manolo nos descubren el velo del misterio: Eugenio está muerto, con un torniquete en la garganta, muerto para sus testigos, muerto para una incineradora como paquete de basura humana, o talvez para un tiburón de ¨La Caleta¨. Para nosotros simplemente se marchó de viaje, sin retorno, sin tumbas, sin el ritual griego de nuestros ancestros. Sencillamente se fue de nuestro lado.


Mi inquietud me mueve a resurgirle. Busco entre amigos la anécdota que me lleve a descifrar el enigma de su viaje. Leo, Andrés, José Israel, Adolfo y Frank se convierten en mis aliados.


Testimonian sus últimos momentos. Se hacen precisas las Audiencias, las Salas Capitulares, la revisión de Gacetas Oficiales y la mano paciente de Kalim que escudriña entre legajos de papeles. La Ley que determina un Acta de Defunción declarando, a partir del día 8 de marzo de 1995, que Eugenio Perdomo Ramírez falleció por muerte compulsiva, en la cárcel ¨La 40¨, el día 29 de enero de 1960.


Eugenio Perdomo, ¨en un medio donde los hombres no valen un medio, lo mejor es estar fuera del medio¨, como diría nuestro inolvidable don Moisés Franco. Pero por este mismo medio, por tu coraje y estatura de gigante, yo quiero declararte muerto.


Me ampara un documento legal emanado de las cortes. Pero por sobre todo, yo quiero declararte muerto como mueren los hombres, con el ceremonial que pueda envolver tu féretro, con flores, cintas, cirios y canciones. Porque después de tres décadas no puedo declararte muerto entre lágrimas y lutos. Te quiero vivo aún declarándote muerto. Así como quisiera vivos, y a mi lado, a Virgilio y a Quisqueya.

domingo, 6 de marzo de 2011

Una fecha para recordar


http://www.hoy.com.do/investigacion/2011/3/5/365322/El-7-de-Marzo-de-1961Una-fecha-para-recordar

Hoy/Wilson Morfe

5 Marzo 2011, 11:51 PM
El 7 de Marzo de 1961
Una fecha para recordar
LOS PANFLETEROS. Los pueblos no pueden olvidar su historia. Es un acto de justicia recordar a Los Panfleteros de Santiago y a otros jóvenes que desde un liceo de San Pedro de Macorís combatieron a la tiranía de Trujillo

Escrito por: José Arturo Rosario
El día 29 del mes de enero pasado el prestigioso periódico HOY nos trajo una información titulada “Honran a los Panfleteros de Santiago”. Me sentí más que satisfecho por tan merecido reconocimiento a un grupo de jóvenes que aportó todo por la Patria sin esperar recompensas materiales y decididos a entregar sus vidas en aras de la libertad del pueblo dominicano, sojuzgado en esos momentos.

Estos jóvenes panfleteros cumplieron una arriesgada labor como un acto de resistencia que hería sensiblemente a la tiranía de Trujillo y la hacía reaccionar con extrema crueldad.

Quiero compartir con la sociedad dominicana a través de los lectores una experiencia transcurrida hace cincuenta años, pero que permaece fresca todavía en nuestra memoria.

Ocurrieron estos hechos a que voy a referirme en los años de 1959 y 1960, cuando con apenas quince años comenzábamos a conspirar contra la dictadura que nos oprimía.

Comenzamos por lanzar panfletos en las calles de San Pedro de Macorís, incluso hacia el interior de automóviles de funcionarios del gobierno trujillista, en las iglesias y en otros lugares de concentración de personas. Cuando ingresamos al liceo José Joaquín Pérez el grupo del que formamos parte se fortaleció al contacto con estudiantes de mayor edad, que aunque no distribuían panfletos, estaban en contra del tirano, muy activos en esos momentos haciendo labor en el plantel para auspiciar una misa semiclandestina a la memoria de las hermanas Mirabal, asesinadas el año anterior. Entre los alumnos que procuraban este homenaje póstumo recordamos a Papito Rojas, Luis Soto; también a los hermanos Laureano (Laíto) y Nelson Marrero, hoy subdirector de este periódico, y al bien recordado Rafael Ramírez Báez “Nito”, fallecido hace algunos años.

Entre los que ya para esa época confeccionábamos los panfletos estaba el joven Rafael Nivar Uribe “Dingo”. Ambos lanzábamos los hojas en diferentes calles. Con la participación también de Chuchy González, Vinicio Castillo, Moncho Canto y Tony Canto. La distribución la hacíamos de manera individual para asegurarnos de no caer juntos en las garras de la dictadura. En la secundaria se agregó a nuestra lucha a un hermano de Rafael Nivar “Dingo”.

Concomitante con nuestro accionar, se producía el enfrentamiento de la Iglesia con el Gobierno por las pretensiones del tirano de ser declarado Benefactor de la Iglesia Católica. Éramos muchachos que nos reuníamos cerca del templo y hacíamos comentarios contra el régimen a propósito de la pastoral de los obispos en contra del tirano, encabezados estos por Monseñor Panal y Monseñor Oreilly. Al parecer alguien advirtió al cura párroco de San Pedro Fray Atanasio CF de Vega sobre nuestras críticas a Trujillo y enseguida escribió una carta de denuncia al gobernador de la provincia, doctor Juan E. Silva, quien a su vez la remitió al coronel Neit Rafael Nivar Seijas, comandante de la plaza del Ejército en esos momentos.

Un día se presenta sorpresivamente al aula donde me encontraba mi hermano mayor Pepe. En el extremo superior derecho de la pizarra se veía la fecha en que estábamos: 7 de marzo del 1961. Mi hermano pidió permiso a la profesora y en un aparte me susurró: “se llevaron preso a Dingo la gente del Servicio de Inteligencia Militar”. Esta noticia me estremeció porque en ese instante tenía los bolsillos llenos de panfletos. Un pensamiento cruzó mi mente y fue el de deshacerme de tan mortal evidencia; pero no me dio tiempo a reaccionar con rapidez pues al instante el aula estaba ocupada por los esbirros del SIM.

Cuando me llevaron frente a Nivar Seijas encontré a Dingo sangrando profusamente y con el rostro algo desfigurado. Luego trajeron a Moncho Canto y al hermano de Dingo, Gabriel Antonio.

Nos mantuvieron en la fortaleza petromacorisana, llamada Méjico, hasta las 5 P.M. cuando llegó desde Santo Domingo el coronel Figueroa Carrión que se encargaría de llevarnos al servicio de inteligencia en la capital.

Entramos al despacho de Johnny Abbes García a las 7:00 P.M. Enseguida este preguntó a Figueroa Carrión cuáles eran los más comprometidos, señalándonos a Dingo y a mí. Su orden fue “llévenlos a la 5 x 8 y dénles un coliseo de película”.

Nos llevaron a la cárcel de La Cuarenta en una furgoneta con un rótulo que decía “Servicio Panamericano de Educación”. Después de tomarnos los datos personales, nos condujeron al salón de tortura donde había una silla de madera forrada de cobre. Un hombre desnudo sentado en ella, había perdido el control de su esfínter y evacuado por efecto de las torturas. Primero sentaron a Dingo, que casi enloqueció por efecto de la corriente recibida. Al día siguiente llevaron a La Cuarenta a Manuel Martínez, quien nos había prestado una yola para confeccionar los panfletos navegando en el Río Higuamo para no comprometer a nuestras casas familiares en la conspiración.

Esos torturadores eran bestias que disfrutaban en hacer su trabajo, como si la naturaleza los hubiera diseñado para eso.

En la celda había un solo inodoro lleno de excrementos, por lo cual continuamente teníamos que hacer nuestras necesidades en la misma lata en que nos traían de comer.

Después de un mes, una noche nos trasladaron al penal de La Victoria, nos alojaron en celdas solitarias donde habían otros presos confinados, los cuales al saber que habíamos llegado desde La Cuarenta, nos preguntaban cómo habíamos dejado aquel infierno. Entre ellos estaba un muchacho de San Pedro, Hugo Soñé. Me preguntó por su familia. Él era uno de los presos incomunicados, pues en cualquier momento lo retornaban a La Cuarenta o a la Isla Beata en el litoral Sur. Una mañana nos trasladaron al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva donde en una pantomima de juicio nos condenaron por “propaganda subversiva en contra del régimen legalmente constituido”.

Cuando nos llevaron de vuelta a La Victoria nos alojaron en un enorme pabellón donde había cientos de presos políticos. A mí me habían condenado a un año y 300 pesos de multa. En el momento me sentí feliz, pues era muy joven y consideré que un año pasaba rápido. Pero me enteré de que a Pepito Bosch Gaviño también lo habían condenado a un año y 300 pesos de multa, que él de inmediato pagó. Al momento de yo llegar ya tenía 5 años preso, y cada vez que le preguntaba al coronel Horacio Frías que cuándo lo iban a soltar, le respondía que el día en que su hermano Juan Bosch volviera al país. Es decir que yo tampoco tenía esperanza de salir de allí.

Recuerdo que éramos tan jóvenes, que cuando llegamos al pabellón escuchamos al prisionero Moncho Imbert Rainieri, decir “¡coño, ya Trujillo los está sacando de la cuna!”. Allí conocí a hombres a los que Trujillo no había concedido amnistía, como a otros, y que eran miembros del Movimiento 14 de Junio, como José Fernández Caminero, Amiro Pérez Mera, Cristóbal Gómez Yangüela, Che Espaillat, Jose A. Sánchez Sanlley “Papito”, asesinado junto a Segundo Imbert Barrera pocos días después del ajusticiamiento de Trujillo. Recuerdo la mañana en que se los llevó Horacio Frías y jamás supimos de ellos. También a los hermanos Sánchez Córdoba, Miguel Lama Mitre y a los hermanos Estévez. A Manolo Tavárez lo conocí a los pocos días de muerto Trujillo, que lo llevaron a La Victoria. No volví a verlo allí.

Yo fui panfletero en San Pedro de Macorís con apenas 15 años; jamás había escrito sobre este papel que jugué por la Patria y que me provocó tanto dolor a mí y a mi madre, la cual durante mi encierro en La Cuarenta iba casi cada día a donde Jhonny Abbes García quien solía decirle que ella había perdido el juicio, pues él nunca me había visto en su vida.

Alguien dijo que los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla. Por eso admiro el glorioso pueblo de Santiago, por haber erigido un monumento en honor a esos panfleteros, que ofrendaron sus vidas.

sábado, 19 de febrero de 2011

Nino Guillen hablo en homenaje a Los Panfleteros de Santiago



Nino Guillen hermano de Wenceslao Guillen, fundador de la Union de Grupos Revolucionarios Independientes de Santiago, UGRI,hablo en el acto de recordacion del 51 aniversario del vil asesinato de Los Panfleteros de Santiago.